Te suena si…
- Son las ocho de la tarde, abres la nevera y por tercera vez esta semana no sabes qué hacer de cena.
- Vas al súper sin lista y gastas 40 € más de lo previsto.
- En casa hay un celíaco, un niño que no come verdura y tú intentando comer mejor.
Antesimprovisar cada noche y compras de más.
Despuésun menú de siete días y una lista de la compra con cantidades.
El método
- El menú genérico de internet no sirve porque no es tu casa. Dale a la IA lo que la hace única: cuántos sois y de qué edades, alergias e intolerancias, lo que no come nadie, el tiempo real para cocinar cada día y el presupuesto.
- Pídele dos cosas que ahorran de verdad: que aproveche las sobras de un día para el siguiente y que repita ingredientes para comprar menos cosas. Y dale lo que ya tienes en la nevera y la despensa, para que lo use primero.
- La lista de la compra, con cantidades y ordenada por secciones del súper. Los precios que maneje la IA son aproximados: el presupuesto real lo dirá tu primer ticket.
Hazlo ahora
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Dale contexto
Lo que escribas se guarda en este navegador para los demás casos. Es lo que evita la respuesta genérica.
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Pídeselo
Cambia lo que va entre corchetes por tus datos. Lo que dejes vacío se copia tal cual.
Hazme el menú de para . Restricciones: . Tiempo para cocinar: . Presupuesto: . En casa ya tengo: . Aprovecha las sobras de un día para el siguiente y repite ingredientes para comprar menos. Después dame la lista de la compra con cantidades, ordenada por secciones del supermercado y sin lo que ya tengo. Marca en la lista cualquier ingrediente que pueda afectar a las restricciones que te he dicho.
Versión exprés, para el móvil
Menú de 7 días para , , , aprovechando sobras, y lista de la compra por secciones.
Dáselo a tu agente
Como rutina semanal es ideal: repetitivo, con reglas claras y un ahorro de tiempo real. Y cuando el menú ya rueda, el paso siguiente es delegar la coordinación familiar entera: el 34 con calendario.
Objetivo. Dos rutinas: (1) que cada semana te prepare el menú de siete días y la lista de la compra, ajustados a tu presupuesto y a lo que ya tienes en casa; (2) que cada domingo proponga la organización de la semana familiar: quién lleva y recoge a cada hijo cada día, citas y avisos, y la lista de la compra según el menú.
Contexto. Para el menú: tu presupuesto semanal, cuántas personas comen, gustos y vetos (alergias, cosas que no coméis), y si cocinas a diario o por lotes; guárdale dos o tres semanas que te funcionaron como referencia. Para la coordinación: las fuentes (calendario escolar, horarios de extraescolares, vuestros calendarios de trabajo, citas médicas), las reglas fijas (quién puede qué días) y los tiempos reales de desplazamiento, con la hora punta incluida.
Restricciones. No compra nada ni hace pedidos. No incluye ingredientes con alérgenos: si no le has dicho tus alergias, no las adivina. No mueve ni cancela una cita médica (ni ningún compromiso fijo) sin preguntarte antes. Nunca publica nada del calendario familiar fuera de casa. Si hay un hueco imposible (dos sitios a la vez), lo marca en rojo y propone una alternativa, no lo esconde.
Permisos mínimos. Solo lectura de tus preferencias y de tus listas anteriores, más lectura de los calendarios familiares y permiso para crear eventos en borrador. Nada de borrar, nada de compartir calendarios, nada de ubicación en tiempo real. Usa una cuenta familiar separada de la del trabajo: un calendario familiar contiene datos de menores (dónde están tus hijos y cuándo).
Cómo revisarlo. El menú: míralo de lunes a miércoles con calma; el resto, por encima. Comprueba que la lista no supera el presupuesto y que no incluye nada raro. La coordinación: las tres primeras semanas, verifica cada desplazamiento (¿llega a tiempo de verdad?) y comprueba que no ha movido ni duplicado ninguna cita médica; después basta un vistazo de cinco minutos buscando los rojos. Una vez al mes, revisa qué aplicaciones tienen acceso a tus calendarios y revoca las que no uses. Buena señal: aprovecha lo que ya tienes, varía el menú y marca los imposibles en rojo en vez de esconderlos. Mala señal: listas larguísimas con ingredientes que no vas a usar, u horarios que no cuadran con los desplazamientos reales.
Cuándo no delegarlo. Si hay necesidades dietéticas médicas (diabetes, colesterol, dietas terapéuticas), el menú lo diseña un profesional: el agente ejecuta la lista, no la dieta. Y cuando la coordinación implica decidir (cambiar una cita, apuntar o desapuntar de una extraescolar), el agente propone y tú decides.
Ejemplo resuelto
Le das
Cuatro personas (dos adultos, niños de 11 y 7 años). El mayor es celíaco. El pequeño no come verdura a la vista. Presupuesto: 120 € a la semana. Turnos: martes y jueves sin tiempo para cocinar.
Te devuelve
Un menú de siete días con reaprovechamiento y cenas rápidas los martes y jueves, y la lista por secciones: «Panadería: pan de molde sin gluten. Despensa: arroz, lentejas, pan rallado (para las croquetas del jueves)…»
Lo que pilló el Compruébalo
La IA había cambiado el pan por uno sin gluten, pero no el pan rallado de las croquetas del jueves. En una casa con un celíaco, eso no es un detalle. Natalia lo pilló porque había pedido que marcara los ingredientes que podían afectar a las restricciones y revisó ella la lista entera. Al comprar, manda la etiqueta de cada producto.
Que no te pase
Fallos típicos
- Se le cuela un ingrediente que choca con una alergia o intoleranciapide que marque cada ingrediente sensible y revisa tú la lista con las etiquetas de los productos.
- Te propone recetas de dos horas un martesdile los minutos reales que tienes cada día.
- El presupuesto no cuadra con tu súperpide cantidades exactas y compara con tu último ticket.
- Compra de másdale lo que ya tienes en casa y pide que lo use primero.
- En la coordinación, propone horarios imposiblesdale los tiempos reales de desplazamiento, con la hora punta incluida.
- Mueve una cita médica o un compromiso fijoregla sagrada: no se tocan sin tu pregunta explícita.
- La propuesta ignora un calendariorevisa la lista cerrada de fuentes; si falta una, añádela.
Compruébalo
Antes de ir al supermercado:
Sube de nivel
- Nivel 1. Da tus datos y pide el menú y la lista.
- Nivel 2. Pega los productos que sueles comprar en tu súper para que la lista use esos, con sus formatos.
- Nivel 3. Si tu supermercado online permite importar una lista, pide la lista en ese formato y ahórrate teclearla.
Para sacarle más
Una historia real
Así le pasó a Natalia
Natalia, enfermera a turnos y madre de dos, gastaba unos 600 € al mes en comida y tiraba media nevera cada semana. Un domingo le dio a la IA todo lo que tenía: el presupuesto de 120 € a la semana, sus turnos, que su hijo mayor es celíaco y que el pequeño solo come verdura si va escondida. La IA hizo un menú de siete días aprovechando las sobras (el pollo del lunes era la ensalada del martes) y la lista de la compra ordenada por pasillos. En la lista había «pan rallado». En un menú para un celíaco, tenía que ser sin gluten.
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Revisado en septiembre de 2026. Sin cambios desde la edición impresa.