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Dale el trabajo a la IA

Encontrar los fallos de tu idea antes de meter dinero

Caso 36 de 70 · Pensar

Te suena si…

  • A todos tus amigos les parece una idea genial, y eso te preocupa un poco.
  • Estás a punto de invertir tus ahorros o tu tiempo libre en algo que solo has pensado tú.
  • Sabes que tu idea tiene agujeros, pero desde dentro no los ves.

Antesuna idea que suena bien en tu cabeza y en la de tus amigos.

Despuésuna lista de sus puntos débiles reales, cada uno con una forma de reducirlo.

El método

  1. Pídele explícitamente que haga de abogado del diablo, que busque fallos y no que valide la idea. Si no se lo pides así, tenderá a animarte: la complacencia es su defecto de fábrica.
  2. Dale tus datos reales: dinero, horas a la semana, cómo piensas vender y enviar, a quién. Los agujeros de una idea casi nunca están en la idea: están en tu situación concreta.
  3. Pide que junto a cada punto débil proponga cómo reducirlo. Una lista de problemas sin salida desanima; una con salidas, prepara.

Hazlo ahora

  1. Dale contexto

    Lo que escribas se guarda en este navegador para los demás casos. Es lo que evita la respuesta genérica.

  2. Pídeselo

    Cambia lo que va entre corchetes por tus datos. Lo que dejes vacío se copia tal cual.

    Tengo esta idea: . Mis recursos reales: . Haz de abogado del diablo: dime los puntos débiles, los riesgos y las preguntas incómodas que debería hacerme antes de seguir. Sé específico con mi caso, no genérico. Para cada punto débil, propón una forma concreta de reducirlo o de comprobarlo barato. Si mencionas requisitos legales, permisos o impuestos, dime dónde comprobarlos: no me los resumas de memoria.

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    Haz de abogado del diablo con mi idea y mis recursos reales, y dime cómo reducir cada punto débil: .

  3. Compruébalo

    Cuando tengas la respuesta, pega esto en la misma conversación. Después revisa tú cifras, fechas y citas contra el original.

    Revisa tu crítica: marca cualquier afirmación sobre requisitos legales, permisos, impuestos o costes que venga sin su fuente oficial, y dame esa fuente.

Dáselo a tu agente

Delega bien como abogado del diablo. El agente no tiene ilusión puesta en tu idea, y eso es exactamente lo que necesitas antes de meter dinero.

Objetivo. Que ataque tu idea sin piedad: puntos débiles, costes que no has contado, competencia, motivos por los que podría no funcionar, y las preguntas que un inversor escéptico te haría.

Contexto. Necesita tu idea explicada con números: qué vendes, a quién, a qué precio, cuánto cuesta ponerlo en marcha. Sin números, solo puede criticar la idea en abstracto, que sirve de poco.

Restricciones. No te dice si la idea es buena o mala: te da munición para que lo juzgues tú. Sus datos de mercado pueden estar desactualizados: las cifras que dé hay que verificarlas. No contacta con nadie en tu nombre.

Permisos mínimos. Solo lo que le cuentes.

Cómo revisarlo. Por cada objeción, decide: ¿tiene razón, se puede rebatir con datos, o es ruido? Las que no puedas rebatir son tu lista de trabajo. Buena señal: te duele un poco leerlo. Mala señal: que te convenza sin más en cualquier dirección: ni el entusiasmo ni el pesimismo del agente son pruebas.

Cuándo no delegarlo. La validación final no la hace ningún análisis: la hacen clientes reales pagando dinero real. El agente te ahorra los errores tontos; los listos los descubres en la calle.

Ejemplo resuelto

Le das

Tienda online de cestas de regalo con vino, conservas y embutido de un pueblo de La Rioja. Recursos: 3.000 €, unas diez horas a la semana y un coche.

Te devuelve

Siete puntos débiles bien argumentados (envíos refrigerados, estacionalidad, tiempo en Navidad, venta de alcohol a distancia…), cada uno con una propuesta. Y en el punto sobre permisos: «Si vendes a pequeña escala y los productos vienen ya envasados y etiquetados, no necesitas ningún registro sanitario».

Lo que pilló el Compruébalo

Esa frase era la que más tranquilizaba y no era cierta: vender alimentos, aunque sea a pequeña escala y ya envasados, tiene requisitos sanitarios y de registro que dependen de tu comunidad autónoma. Se le había pedido que indicara la fuente oficial donde mirarlo, no que lo explicara de memoria. Susana llamó a la consejería de sanidad antes de comprar nada.

Que no te pase

Fallos típicos

  • Críticas genéricas («depende de la ejecución»)pide que sea específico con tu idea, con ejemplos de cómo podría fallar en tu caso.
  • Es tan negativo que desanimapide una forma de reducir cada punto débil.
  • Te tranquiliza con requisitos legales «de memoria»exige la fuente oficial de cada uno y míralo tú.
  • Se olvida de tus límites de tiempodale tus horas reales a la semana y pregúntale en qué momento del año se rompe el plan.

Compruébalo

Antes de invertir:

Sube de nivel

  1. Nivel 1. Describe la idea en un párrafo y pide solo los tres puntos débiles principales: menos lista, más precisión.
  2. Nivel 2. Da contexto sobre tus recursos y límites reales para que los riesgos sean los tuyos.
  3. Nivel 3. Cuando lo tengas claro, convierte la idea en propuesta: pídele un documento de una página con el problema, la solución y el coste.

Para sacarle más

Una historia real

Así le pasó a Susana

Susana, profesora de Primaria en La Rioja, quería montar en sus ratos libres una tienda online de cestas de regalo con productos de su pueblo: vino, conservas y embutido. A todos sus amigos les parecía una idea genial. Le pidió a la IA que hiciera de abogada del diablo, con sus datos reales: tiempo, dinero y cómo pensaba enviar. Salieron tres agujeros: los envíos refrigerados del embutido se comían el margen, en Navidad no tendría tiempo de preparar pedidos y vender vino por internet tenía requisitos que desconocía. Pero la IA también le dijo algo tranquilizador que era falso.

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Revisado en septiembre de 2026. Sin cambios desde la edición impresa.